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Gmail: sincronizando el correo

15-10-2008
Una de las grandes ventajas de Gmail sobre otros emails como Hotmail y Yahoo, además de que es necesario para disfrutar de varios muy potentes y gratuitos servicios de Google, es la capacidad de acceder al correo a través de los protocolos IMAP y POP.

Personalmente, utilizo las cuentas de correo de webmail como copias de seguridad del correo descargado en mi gestor de correo (Thunderbird), de forma que si un desastre destruyera mis copias de seguridad y todos mis discos duros (imagino que haría falta un incendio en mi casa o algo así de drástico), mis emails seguirían estando en el servidor de Google, Yahoo o donde sea y podría descargarlos de nuevo sin mayores problemas (bueno, solo con el problema de tener que volver a organizarlos, pero bueno en casos de un desastre tan extremo, creo que esto sería un mal menor). Por eso, utilizo siempre el protocolo POP (Post Office Protocol) para descargar mi correo, de forma que haga lo que haga con mi correo, el servidor deja los mensajes como le llegaron y mi organización de los mensajes y respuestas a los mismos (y por tanto, mi privacidad) permanecen en mi ordenador, ajenos a la mucha curiosidad de Google.

Sin embargo, hay gente que utiliza distintos dispositivos para leer su correo, de forma que con el protocolo POP, el mismo correo se descarga con cada nuevo dispositivo que conectamos al servidor (teléfono móvil, ordenador portátil, ordenador fijo de casa...), lo cual puede ser un serio inconveniente cuando son muchos mensajes, sobre todo si estamos conectados con el teléfono móvil. Esto se debe a que el protocolo POP solo funciona en una dirección: del servidor hacia el cliente. El servidor de Gmail no sabe nada de lo que tú haces con tus mensajes una vez descargados, por lo que no le afecta en absoluto los cambios que hiciste, si los leíste o los organizaste. Aquí entra en juego la otra opción de Gmail: IMAP (Internet Message Access Protocol), que es un protocolo donde sí hay una sincronización entre el servidor y el cliente. La organización de carpetas se transformará en etiquetas en Gmail y habrá una sincronización de forma que la misma información esté en el gestor de correo y en el servidor. Eso sí, si borramos un mensaje en el cliente de correo, en el servidor no se borrará, hay que entrar en el servidor a través de la web y borrarlo a mano. Esto no lo veo como una desventaja, pues por equivocación o por un virus en nuestro ordenador se podrían borrar todos nuestros mensajes y eso implicaría que desaparecerían también del servidor.

Dos opciones en función del grado de sincronía que deseemos entre la información privada en nuestro gestor de correo y la información que Google puede ver en sus servidores. Google recomienda usar el protocolo IMAP: ninguna sorpresa, ¿verdad?

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