Educando a los hijos fuera de la escuela

09-08-2009

Leí ayer en SchoolGate, el suplemento educativo del Times Online de Londres, un artículo muy interesante escrito por la periodista inglesa Sonia Poulton explicando las razones por las que su hija, que acaba de terminar su Educación Primaria, no seguirá en el instituto. Las razones son bien conocidas en el mundo del Homeschooling (donde la familia se hace cargo de la educación de los hijos, en vez de hacerlo el Estado), especialmente en Estados Unidos y Canadá, donde educar a los niños en casa es algo muy común y nada raro (como aún es el caso en España).

Hay que aclarar, antes de nada, dos tópicos que suelen aparecer en las mentes de quienes se imaginan (sin ningún dato) cómo debe ser la educación de esta forma:

1) Educar en casa no implica que el niño está encerrado en casa todo el día con papá y/o mamá como si fuera una secta que lo aisla del mundo. Ese "en casa" hay que entenderlo como la base donde se toman las decisiones sobre su educación, no como el lugar donde tiene lugar toda la educación del niño. Así, el niño socializará con niños de su edad, jugará en la calle como todos los demás niños, hará deportes, irá a clase de música o pintura, hará excursiones, etc.

2) Educar en casa no implica que los padres tienen que ser omnisapientes y saber enseñar todas las materias. Educar en casa quiere decir que los padres se hacen cargo de la educación del niño, apuntando al niño a las clases extra-escolares que consideren pertinentes para completar su educación.

¿Qué es lo que reciben los niños en la escuela?

Si alguien hubiera estado congelado desde hace 300 años y volviera a la vida cotidiana hoy en día vería que los médicos han avanzado muchísimo desde entonces. Vería que la arquitectura actual es capaz de diseñar edificios impensables en aquella época. Sin embargo, si entrara en una escuela, vería con familiaridad que el sistema no ha cambiado en nada. Hay un profesor que ilustra con su sabiduría a una masa de estudiantes, cuyos pupitres están orientados para ver al profesor (lo único importante para aprender).

Hoy en día, con la crisis social en que los niños han dejado de tener una educación en casa (vestir, alimentar y cobijar a un niño no es educarlo) y se educan con videojuegos o televisión a falta de padres que dispongan de tiempo para transmitirles valores, unido al hecho de que el profesor no universitario ya no tiene ninguna autoridad ni respeto en la sociedad, las escuelas son un reflejo de ello. Cuando yo iba a la escuela e instituto (mirad la foto, no soy tan mayor ;-), siempre había alguna oveja negra en el colegio y algún vago en el instituto, pero a nadie se la habría pasado por la cabeza ni por asomo insultar o pegar a un profesor. Hoy en día, las faltas de respeto del alumno al profesor están a la orden del día.

La educación en masa de las escuelas, en línea con la Revolución Industrial donde se institucionalizó, busca formar ciudadanos obedientes a las normas fijadas por la Institución, que aceptan lo que dice la Autoridad, que vienen al trabajo en el horario que se les indica y realizan las tareas que se les manda en el momento en el que se les manda. Puntos de vista alternativos pueden ser expuestos solo cuando la Autoridad así lo permite. Con esa excepción, el punto de vista que hay que aceptar es el impuesto por la Autoridad y cuanto mayor sea el grado de similitud entre lo realizado por el ciudadano y lo previamente expuesto por la Autoridad como correcto, mayor será el premio.

En este sistema, un niño de 6 años pasará obligatoriamente diez años de su vida (como mínimo) sentado entre cinco y seis horas al día en duros asientos entre cuatro paredes, viendo el cogote de su compañero de delante y tomando nota de cada palabra que dice el profesor. Da igual si es un friísimo día de invierno o si está cayendo una enorme tormenta, si la clase empieza a las 8:30 de la mañana, te levantarás a las 7:00 para ir a clase, como todo buen obrero deberá hacer de mayor. El niño llorará muchas veces, dirá que no quiere ir, que quiere seguir durmiendo en su camita caliente, pero papá o mamá lo sacará de ahí, lo vestirán, le darán el desayuno y lo llevarán a clase. ¿De verdad es necesario que un niño de 6 años entre a esas horas? ¿El horario está diseñado para acomodarse a las condiciones de los estudiantes o se está imponiendo al estudiante las condiciones de trabajo de la Autoridad, de la Institución?

Este niño de 6 años puede ser un portento de la música, las matemáticas, las lenguas o los deportes, pero dedicará exactamente el mismo tiempo (ni más ni menos) a estas materias que los estudiantes que las odian. Es un sistema que no hace distinciones entre talentos individuales: la enseñanza es en masa y para las masas, tal cual fue diseñado en la Revolución Industrial. No hay lugar para la individualización de la enseñanza y el fomento de habilidades o áreas de conocimiento concretas.

En la Educación Primaria y Secundaria, este niño se verá sometido a la presión del grupo, que condena ciertas actitudes y premia otras. Podrá ser víctima del matón de la clase ante la pasividad o impotencia de la Autoridad (que hoy en día ya no lo es tanto en la escuela). Quizás se unirá al grupo de fumadores para no ser marginado e intentar integrarse. Las buenas notas que le dieron el nombre de "empollón" podrán dejar de serlo para disminuir la presión que el grupo ejerce contra él. El grupo manda y el profesor no lo puede controlar. En ese ambiente adquirirá sus valores el estudiante, dependiendo del contexto estudiantil que por azares del destino le haya tocado.

Este sistema tenía algún sentido cuando se buscaba formar mano de obra para las fábricas, donde no hacía falta más información que las instrucciones dadas por el capataz y la actitud ideal era obediencia y respeto absoluto a la Institución y la Autoridad y uniformidad absoluta en la clase obrera. Hoy en día, sin embargo, las escuelas deberían servir para algo más que para obtener ciudadanos obedientes y serviles como borregos. Resultado ilustrativo de este sistema educativo formador de mentes obedientes sin capacidad de crítica: el 20 de febrero de 2005, el pueblo español votó a favor de la Constitución Europea con un contundente 76,73%. La cuestión es que según una encuesta del C.I.S, el 74,4% de los españoles no habían leído ni siquiera una parte de la Constitución antes de ir a votar (?!), sencillamente, hicieron lo que se les enseñó, si PSOE y PP (la Autoridad) dicen que hay que votar sí, pues eso hay que hacer... Cuando el referéndum llegó a Francia y Holanda fue derrotado, al igual que habría sido con toda seguridad en Reino Unido y en Irlanda, donde leen con mucho cuidado las cosas antes de votar lo que digan los políticos.

¿Qué alternativa supone la educación en casa?

En el ambiente de su familia el niño no sufrirá la presión de sus compañeros, sino que recibirá los valores de sus padres y cuando socialice con otros niños, estará preparado para defender sus propios principios. Con sus padres aprenderá cómo funciona la sociedad, aprenderá a tratar con personas de todas las edades, no exclusivamente niños de su edad, lo que será mucho más enriquecedor para él. Tendrá el día dividido de forma flexible por materias y actividades, siguiendo un plan general que puede modificarse en función de las circunstancias. Su vida no estará rígidamente delimitada entre cuatro paredes y unas manecillas de reloj que dice inapelablemente en lo que debes ocupar tu mente en cada momento. Visitará museos y hará viajes, con su familia o quizás también con otras familias de niños educados en casa. Irá a clases extra-escolares de pintura, música, inglés, deportes o lo que sus padres consideren conveniente para complementar su educación o formación social. Jugará con los niños de su barrio como cualquier niño y si en algún momento siente que quiere entrar al sistema escolar reglado, la posibilidad está abierta siempre.

Sobra decir que no hay situación idílica y que educar a un niño en familia necesita tiempo y gestionar su educación implica dedicación y organización, para lo que muchos padres no están preparados. Para conducir un coche necesitamos una licencia; para solicitar una beca debemos aportar mil documentos que acrediten que la merecemos; pero para tener un hijo, cualquier pareja de psicópatas inmaduros con los valores más retorcidos y mezquinos es una pareja ideal. Es como si la sociedad no considerara relevante el papel de los padres en la formación de los ciudadanos del mañana. La verdad es que parece darse por hecho que los que los educarán son los profesores, por eso se les pide a ellos la preparación. El problema viene cuando das la responsabilidad a los profesores, pero no la Autoridad y el apoyo para ser respetados...

Los motivos por los que los padres pueden escoger este tipo de educación, si bien yo lo planteo desde la perspectiva de la eficacia de la formación, esta es solo una razón entre las que también están las razones religiosas, ideológicas o de otro tipo.

Las Nuevas Tecnologías en la educación en casa

Si bien el movimiento de la educación en casa existe desde mucho antes de la llegada de las Nuevas Tecnologías (en Estados Unidos y Canadá, donde las extensiones son tan enormes, podemos imaginar que la necesidad de tener este tipo de educación en cuenta surgió pronto), pero con la llegada de Internet y el mundo digital que le acompaña, este tipo de educación se hace mucho más factible y con más garantías de éxito, pues la cantidad de información disponible en Internet hace que los recursos educativos abunden como en ninguna biblioteca escolar podrán hacerlo jamás. Gracias a Internet, se puede viajar sin moverse de casa, conocer a gente de distintos países, aprender nuevas lenguas, practicar las aprendidas, buscar soluciones a preguntas e información y formación sobre casi cualquier materia de forma gratuita.

La llegada de Internet permitió también la coordinación de estas familias de forma mucho más fácil, sobre todo en España, donde son claramente una minoría aún vista como algo raro y tan minoritario que los políticos ni se molestan en legislar para regular su situación. Los sitios web, foros y otros recursos, permiten que estas familias puedan compartir experiencias, intercambiar opiniones, compartir recursos y formar asociaciones. Ejemplos en EEUU: The Massachusetts Home Learning Association o The HomeSchool Association of California. En España: Asociación de la Libre Educación.

La legislación al respecto

En España, al contrario que en EEUU, Canadá, Francia, Italia o Portugal, no hay legislación sobre la educación en casa, por lo que hay veces en que la Fiscalía de Menores confunde la educación en casa con el abandono de los niños. Sin embargo, una vez examinada la situación, los casos suelen ser sobreseídos al no haber indicios de delito alguno en dar la enseñanza obligatoria de forma no reglada, como indican en su sitio web la Asociación de la Libre Educación. En este sitio web se puede tener una visión de primera mano sobre este tipo de educación y las cuestiones legales a las que se han enfrentado y cómo las han resuelto.

Vídeo sobre Homeschooling

En este reportaje emitido en TV2 el 14 de octubre de 2007, hablan distintas familias que llevan a cabo esta educación en casa (incluida la presidenta de la asociación que mencioné en el párrafo anterior), sus características, su ideología y los motivos que les llevaron a decidirse por esta opción:




¿Qué opinión te merece este tipo de educación? ¿Sabías que existía en España? ¿Educarías a tus hijos en casa? No es tan cómodo como mandarlos a la escuela y dejar la responsabilidad a los profesores, eso está claro, pero nadie tiene hijos para aumentar su comodidad, ¿verdad? ;-)

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